martes, 21 de abril de 2020

FÍSICA Y QUÍMICA 3º ESO: ACTIVIDADES SEMANA DEL 20 AL 24 DE ABRIL (1)

Vamos a por otro ejercicio de formulación:


Los recogemos el viernes 24.

FÍSICA 2º BACHILLERATO: FÍSICA NUCLEAR (Tercera parte)

LA RADIACTIVIDAD
La semana pasada vimos que hay núclidos más estables que otros. Cuando un núclido es lo suficientemente inestable puede evolucionar para convertirse en otro más estable. Para ello emiten radiación gamma o determinadas partículas (protones, neutrones, electrones); es lo que se conoce como emisiones radiactivas.
La radiactividad natural es el proceso por el cual los núcleos atómicos de ciertos elementos emiten radiación de manera espontánea y se transforman en núcleos de elementos diferentes, o bien en núcleos del mismo elemento pero con menor energía.
La radiación emitida puede ser de tres tipos:

Radiación α: Son núcleos de helio, dos protones y dos neutrones. Es una radiación ionizante con poco poder de penetración debido a su tamaño y carga.
Radiación β: Son electrones. Su poder de penetración es mayor que el de las partículas α.
Radiación γ: Es radiación electromagnética muy energética y de gran poder de penetración.

En cualquier emisión radiactiva se cumplen las siguientes leyes, conocidas como leyes del desplazamiento radiactivo o de Soddy-Fajans:

Primera ley: Cuando un núclido emite una partícula α se transforma en otro núclido cuyo número atómico disminuye en dos unidades y su número másico en cuatro.


Segunda ley: Cuando un núclido emite una partícula β (un electrón) se transforma en otro núclido cuyo número atómico aumenta en una unidad y su número másico no varía.


Tercera ley: Cuando un núclido emite radiación γ sigue siendo el mismo núclido pero en un estado energético menor.

La emisión β se explica por la conversión de un neutrón en un protón, emitiéndose un electrón y otra partícula, llamada neutrino (en realidad un antineutrino electrónico).
De forma artificial, algunos núclidos pueden desintegrarse liberando una partícula idéntica al electrón, pero de carga positiva, llamada positrón. Esta resulta del proceso en el que un protón se desintegra dando, además de ella, un neutrón y un neutrino. A este proceso se le llama desintegración β+.
Otro tipo de desintegración es la captura eletrónica, en la que un núcleo captura un electrón del nivel más interno, transformándose en un neutrón y emitiendo un neutrino.

Para practicar con las desintegraciones radiactivas vamos a hacer los siguientes ejercicios:


Los podéis entregar el jueves o el viernes.

En vuestro libro todo esto está en las páginas 308 a 311.

FÍSICA Y QUÍMICA 2º ESO: TEMA 7: LAS FUERZAS (TERCERA PARTE)

LAS FUERZAS Y EL MOVIMIENTO

El otro día vimos la relación entre las fuerzas y las deformaciones en cuerpos elásticos. Hoy veremos la relación entre las fuerzas y el movimiento.

Si sobre un cuerpo rígido actúa una fuerza, este experimenta una aceleración.
Lo anterior quiere decir que su velocidad cambiará (aumentará, disminuirá o cambiará de dirección, que también es un cambio en la velocidad).

Si sobre un cuerpo no actúa ninguna fuerza, o la suma de todas las fuerzas que actúan es cero, este se mantiene en reposo o en movimiento rectilíneo y uniforme.
Por ejemplo, si estuviésemos en mitad de espacio donde no haya nada y lanzáramos un objeto este ya nunca se pararía y seguiría en línea recta con la velocidad con la que se hubiera lanzado hasta el final de los tiempos.
Una vez lanzado el objeto ninguna fuerza actúa sobre él y, sin embargo, no se detiene.

La aceleración que adquiere un cuerpo dependerá de la fuerza que se ejerza sobre él y de su masa.
Cuanto mayor sea la fuerza que hagamos mayor será la aceleración, pero cuanto mayor sea su masa la aceleración será menor (para una fuerza igual).
Matemáticamente se expresa mediante la siguiente fórmula:

F = m · a

Donde F es la fuerza aplicada, m es la masa del objeto y a es la aceleración.
Esta expresión se conoce como 2ª ley de Newton o principio fundamental de la dinámica.
Como ves en la fórmula, para una misma masa, si la fuerza es el doble la aceleración también será doble, es decir fuerza y aceleración son directamente proporcionales.
Si queremos calcular la aceleración despejamos a de la fórmula:

a = F/m

La aceleración y la masa son inversamente proporcionales. Cuanto mayor sea la masa del objeto menor será la aceleración (para una misma fuerza), o lo que es lo mismo, más costará moverlo.
Por ejemplo, si usamos la misma fuerza para mover estas dos cosas ¿cuál acelerará más?


Para practicar todo lo aprendido vamos a hacer las siguientes actividades:


Para hacerlas se puede usar la información que doy arriba, también las páginas 140 a 142 del libro, o las diapositivas 10 a 13 de la presentación del tema.

TAREA 3: ACTIVIDADES FUERZAS Y MOVIMIENTO, ENTREGA EL VIERNES 24

lunes, 20 de abril de 2020

CAAP, TEMA 8: CONTAMINACIÓN DEL AGUA (Tercera parte)

Hoy vamos a ver el concepto de eutrofización del agua. Para entender en qué consiste podéis verlo explicado en la página 70 de vuestro libro. También podéis verlo en la diapositiva 12 de la presentación del tema, en la página de notas, ahí está toda la información de cómo tiene lugar todo el proceso.
También podéis ver el siguiente vídeo:

TAREA 3: ACTIVIDAD 7, ENTREGA EL JUEVES 23

viernes, 17 de abril de 2020

FÍSICA Y QUÍMICA 3º ESO: ACTIVIDADES SEMANA DEL 13 AL 17 DE ABRIL (2)

Vamos a hacer ya ejercicios de formulación que tengan todos los tipos de compuestos que hemos visto:



Los recogemos el martes 21 y los vemos.

FÍSICA Y QUÍMICA 2º ESO: TEMA 7: LAS FUERZAS (SEGUNDA PARTE)

LA LEY DE HOOKE

Vimos anteriormente que hay unos cuerpos a los que llamamos elásticos, que se deforman por acción de una fuerza pero recuperan su forma original cuando la fuerza cesa. Un ejemplo de estos cuerpos puede ser una cinta de goma o un muelle.

Si el cuerpo es perfectamente elástico se cumple la llamada Ley de Hooke, que dice que el alargamiento (o compresión) que experimenta el cuerpo elástico es directamente proporcional a la fuerza aplicada sobre él.

Esto quiere decir que si con una fuerza F consigo estirar un muelle una longitud x, con una fuerza doble se estirará una longitud doble.
Matemáticamente se expresa mediante la siguiente fórmula:

F = K · x

Donde F es la fuerza aplicada, x es el alargamiento producido y K es la constante de proporcionalidad entre la fuerza y la deformación, llamada constante elástica. Cuanto más “duro” sea el muelle mayor será su valor.

Si queremos calcular el alargamiento despejamos x de la fórmula:

x = F/K

Como es una proporcionalidad directa podemos usar reglas de tres, además de la fórmula, para resolver situaciones con cuerpos elásticos. Por ejemplo, si con una fuerza de 5 N un muelle se alarga 2 cm ¿cuánto se alargará tirando de él con una fuerza de 10 N?

  5 N → 2 cm
10 N→ X cm X = (10 · 2)/5 = 20/5 = 4 cm

¿A que sabéis qué le pasa al muelle de un boli si tiramos de él demasiado? Pues sí, se deforma permanentemente, pierde su elasticidad, decimos que se ha superado su límite de elasticidad y entonces ya no se cumple la ley de Hooke. Así que la ley de Hooke sólo es válida si se cumplen dos cosas:
El cuerpo es elástico
No se ha superado el límite de elasticidad.

Otra utilidad de la ley de Hooke es que con un muelle se puede construir un aparato para medir fuerzas, se mete el muelle en un tubo, graduando una escala en la que a cada alargamiento le corresponda su fuerza. A este cacharro se le llama dinamómetro:

Para practicar todo lo aprendido vamos a hacer las siguientes actividades:


TAREA 2: ACTIVIDADES LEY DE HOOKE, ENTREGA EL MARTES 21

jueves, 16 de abril de 2020

CAAP, TEMA 8: CONTAMINACIÓN DEL AGUA (Segunda parte)

Para poder estimar en qué grado está contaminada el agua de un determinado ambiente podemos medir una serie de parámetros que nos permitan detectar el tipo y el nivel de contaminación. Estos parámetros se llaman indicadores de contaminación.
La contaminación biológica se puede determinar por la cantidad de oxígeno disuelto y la materia orgánica presente, cuanto menos oxígeno haya y más materia orgánica más contaminada está el agua. La presencia o ausencia de algunos seres vivos también puede ser un bioindicador de contaminación ya que muchas especies no soportan vivir en ambientes contaminados y otros sí.
Para estimar la contaminación física se pueden medir la temperatura del agua, su conductividad (que mide la concentración de sales disueltas en ese agua) o su radiactividad.
Para estimar la contaminación química se puede medir su pH (que ya conocemos del tema anterior), su dureza (que mide la concentración de sales de calcio y magnesio, un agua dura es la que tiene mucha cal), el oxígeno disuelto o la presencia de metales pesados (como el plomo, mercurio, cadmio, etc).

TAREA 2: ACTIVIDADES 4 A 6, ENTREGA EL LUNES 20


Algunos ya las habéis hecho, pero consultad la información del libro (en la página 69), en la presentación (diapositivas 9 y 10) y en esta propia entrada, y revisáis lo que habéis puesto.